Martes 26 de enero de 2010. Aterrizo en un vuelo de Aireuropa en Santo Domingo, el frío seco que traía de la nevada con la que me desperté en Madrid se disipaba de golpe al toparme de lleno con el calor húmedo del Caribe. Las cosas empiezan a cambiar... todo había pasado tan rápido que por primera vez soy consciente de que Mensajeros de la Paz e Infancia Sin fronteras son las únicas ONGs que han aceptado mi ofrecimiento de cooperación directa. Había pasado 7 días llamando a todos lados: Asociaciones, ONGs, hospitales, empresas, embajadas... y nadie quería llevar médicos a Haití desde España.
Hago noche en Santo Domingo y muy a primera hora del 27/01, la mitad de mi equipo (en total éramos 7 médicos y una Matrona), parte en avioneta privada con Destino Les Cayes, Haití. Yo permanezco con dos compañeros más en Santo Domingo, y se nos encarga la tarea de ir al Hospital Traumatológico Darío Contreras a recoger niños haitianos damnificados derivados a República Dominicana que ya están de alta en y no tienen familia o recursos para volver a su país.
La situación en aquel hospital era impactante: niños amontonados de dos en dos en camillas desvencijadas, radiografías tiradas por el suelo, gritos de dolor, poca luz...
Pudimos seleccionar 4 niños con fracturas craneales con buena evolución y que carecían de posibilidades de vuelta a su país y tras ser transportados en ambulancia los pudimos ubicar en "el Refugio", casa de acogida ideada con este fin financiado y sustentado gracias a la iniciativa de nuestras dos ONGs y la colaboración de la conocida presentadora de Televisión, Ana Rosa Quintana.
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