Por todos es conocida la importancia del MIR en la vida profesional de los estudiantes de medicina, lo cual comienza por la elección de la escuela en la que prepararlo. Yo me decidí por el Aula MIR del Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas, habida cuenta de los excelentes resultados obtenidos en la primera promoción. Si bien es cierto que no cuentan con los años de experiencia de otras escuelas, pero contrarrestan esta laguna proporcionando toda una serie de ventajas añadidas que superan con creces las posibilidades con las que cuentan el resto de las escuelas con miles de alumnos. Es más, la mayoría de los profesores son médicos residentes o que han terminado la residencia hace pocos años y trabajan en la especialidad que imparten. Si tuviera que destacar algo sobre ellos sería el interés personal y la cordialidad que toma la mayoría por nuestra preparación y nuestro aprendizaje, siempre orientado al examen MIR.
El grupo de personas matriculadas se caracteriza por ser muy heterogéneo: médicos que ejercen en la actualidad y buscan cambiar de especialidad y estudiantes como yo. Son dos grupos bien diferenciados, tanto por sus horas de estudio y dedicación, como por las perspectivas de cara al propio examen MIR. Las clases son muy participativas, se puede preguntar las dudas que se presentan durante las explicaciones, mientras que en las otras escuelas, al poseer unos mil alumnos por clase, esto es totalmente imposible. Es un sistema, a tenor de lo mencionado anteriormente, que cuenta con poca experiencia, pero la organización está totalmente abierta a sugerencias, las cuales han sido, hasta el momento, estimadas positivamente.
El curso que se imparte consta de cuatro vueltas de un temario común a todas las escuelas, y actualmente estamos terminando la segunda vuelta. La primera fue para mí simplemente una toma de contacto ya que al proporcionar la oportunidad de comenzar antes que otros centros, estaba con las clases y exámenes de sexto de medicina. Me sirvió sobre todo para planificar: ser consciente de las asignaturas que llevaba mejor y, sobre todo, aquellas que iban a necesitar un estudio más exhaustivo, bien porque no las recordaba o bien porque no contaba con la base necesaria de la carrera. Ya en esta segunda vuelta comenzó el estudio de muchas (pero muchas) horas diarias, más clases semanales y simulacros de examen MIR. Los simulacros son realmente importantes y uno no se da cuenta de cuánto lo son hasta que llega el primero y se pasan nervios aún sabiendo que el resultado no influye para nada en el examen MIR real.
Como consejo a todas aquellas personas que estén intentando decidirse por un centro u otro para preparar el MIR, me gustaría plantearles que llevan toda la carrera estudiando aquí y les ha ido bien. El MIR es el momento más decisivo para la formación de los especialistas en la medicina, ya que si no se obtiene el número necesario no se podrá optar a esa especialidad. Creo que este momento no es el más idóneo para hacer un cambio de domicilio, de ciudad y dejar de lado a la familia y amigos que nos han apoyado tanto durante la carrera. Yo me alegro de no haberlo hecho porque, hasta el momento, los resultados de mis simulacros son alentadores.
Espero que mi experiencia haya servido de ayuda a todos aquellos que estén preocupados por la preparación del examen MIR y no se olviden de que lo más importante, al fin y al cabo, son las horas de estudio.
Estela Martín Castillo
Alumna de la II Promoción del Aula MIR del Colegio
© Ilustre Colegio de Médicos de Las Palmas 928 36 25 19 | correo electrónico » comlp@comlp.es